Cuando alguien mira la documentación de su coche para saber cuándo le toca pasar la ITV, suele fijarse en una fecha concreta: la de matriculación.
Y sí, esa fecha tiene mucho que ver.
Pero hay un matiz importante. La primera ITV y las siguientes no se calculan exactamente de la misma manera. Además, la periodicidad cambia según el tipo de vehículo, su antigüedad y el uso al que esté destinado.
Así que si estás intentando calcular la próxima inspección, no basta con mirar el año en el que compraste el coche o recordar cuándo pasaste la última ITV.

La primera matriculación sirve para calcular la antigüedad
La normativa establece que, para determinar la frecuencia de las inspecciones, la antigüedad del vehículo se calcula tomando como referencia la fecha de primera matriculación o puesta en servicio que conste en el Registro de Vehículos de la DGT. Esa fecha también puede aparecer en el permiso de circulación o documento equivalente.
Esto tiene una consecuencia bastante sencilla.
Si compras un coche usado que fue matriculado por primera vez hace seis años, la antigüedad que se utiliza para determinar su periodicidad no empieza de nuevo cuando tú lo compras. El vehículo sigue teniendo esos seis años.
Parece obvio, pero es un detalle que merece atención cuando se adquiere un coche de segunda mano.
¿Cuándo se pasa la primera ITV?
En los turismos particulares de categoría M1, la primera inspección periódica se realiza cuando el vehículo alcanza los cuatro años desde su primera matriculación. Después, la frecuencia cambia según la antigüedad.
De forma general:
- Hasta 4 años: exento de inspección periódica.
- De más de 4 a 10 años: inspección cada 2 años.
- Con más de 10 años: inspección anual.
Este calendario corresponde a los turismos M1 particulares. No debe aplicarse automáticamente a cualquier vehículo que tenga cuatro ruedas.
Una furgoneta, una motocicleta, un taxi, una ambulancia o un vehículo destinado a determinados servicios puede tener otra periodicidad.
Un ejemplo fácil
Imagina un turismo matriculado por primera vez el 12 de septiembre de 2022.
Su primera ITV periódica llegará al alcanzar los cuatro años, es decir, en 2026.
Si después continúa siendo un turismo particular de esa categoría, su antigüedad determinará la frecuencia de las siguientes inspecciones.
Aquí la fecha de primera matriculación funciona como punto de partida para calcular la antigüedad. No importa que el propietario actual lo haya comprado en 2024 o en 2025.
Comprar el coche después no cambia su antigüedad
Este punto es especialmente útil al comprar vehículos usados.
Si encuentras un coche matriculado en 2018 y lo compras en 2026, no tienes que contar la antigüedad desde el momento de la compra. El vehículo ya tiene ocho años.
La fecha de adquisición y la fecha de primera matriculación son cosas completamente distintas.
Yo comprobaría siempre ambas antes de cerrar una compra. Sobre todo porque la antigüedad influye directamente en la frecuencia con la que tendrás que acudir a la ITV.
Y hay otra fecha que tampoco conviene perder de vista: la de la última inspección favorable.
La próxima ITV no depende únicamente de la matrícula
Aquí entra el segundo dato importante.
Una vez que el vehículo ya está dentro del régimen de inspecciones periódicas, el plazo de validez se calcula según la frecuencia que corresponda. El Real Decreto 920/2017 establece que, normalmente, se suma esa frecuencia a la fecha en la que la inspección resulta favorable. Existe una regla específica si la inspección se realiza dentro de los 30 días naturales anteriores al vencimiento de la anterior.
Así que para saber cuándo toca la siguiente ITV hay que mirar varias cosas, no solo la matrícula.
Fecha de primera matriculación + categoría del vehículo + uso + fecha y resultado de la última inspección.
Con esos datos tienes una imagen mucho más precisa.
Hay vehículos con una periodicidad diferente
Aquí es donde más cuidado tendría.
La misma antigüedad no significa necesariamente la misma frecuencia para todos los vehículos. La normativa establece calendarios específicos para distintas categorías y determinados usos profesionales.
Por ejemplo, los M1 utilizados como taxi o ambulancia tienen una frecuencia diferente de la de un turismo particular. También existen reglas específicas para vehículos de autoescuela, transporte escolar y determinados vehículos industriales.
Los vehículos históricos tienen, además, su propio régimen de inspección.
Así que si estás haciendo el cálculo para una furgoneta, una moto o un vehículo destinado a una actividad profesional, no uses directamente el calendario de un turismo particular.
¿Y si el vehículo cambia de uso?
También puede cambiar la periodicidad.
El Real Decreto contempla que, si un vehículo cambia de uso, servicio, dedicación o destino y pasa a estar sometido a una frecuencia más exigente, tenga que realizarse una inspección y anotarse el nuevo destino y la fecha correspondiente en la tarjeta ITV.
Esto explica algunas situaciones que, vistas desde fuera, parecen raras: dos vehículos prácticamente iguales pueden tener fechas de ITV diferentes porque no están destinados al mismo uso.
¿Dónde comprobarlo antes de que se te pase?
Si tienes dudas, yo no calcularía la fecha de memoria.
Mira la documentación del vehículo y comprueba la fecha de primera matriculación, la categoría y la última inspección. Si estás organizando la revisión en la provincia de Alicante, puedes tener localizada tu ITV y preparar la cita con antelación.
Una anotación en el calendario del móvil también ayuda bastante. No hace falta esperar a estar a pocos días del vencimiento para empezar a mirar fechas.
La matrícula marca el inicio de la vida administrativa del vehículo y sirve para calcular su antigüedad, pero no cuenta toda la historia. Para saber cuándo toca realmente la ITV hay que cruzar esa fecha con el tipo de vehículo, el uso y la periodicidad que establece la normativa.
Y ahí está el detalle que suele pasarse por alto: la fecha de matriculación es el punto de partida, no la única fecha que importa.
Héctor Molina: Especialista en inspecciones ITV y seguridad del automóvil
Soy Héctor Molina, especialista en inspecciones ITV y en seguridad del automóvil. Llevo años trabajando en estaciones de inspección y asesorando a conductores sobre cómo preparar sus vehículos para superar la ITV sin problemas.
